Y después del apagón, ¿qué?
Cuando volvamos de Semana Santa, la televisión analógica habrá pasado a mejor vida y hasta los más reacios tendrán que subirse finalmente al tren de la TDT si quieren seguir el hilo de lo que se emita en la pequeña (gran) pantalla.
Después de cuatro (¡cuatro!) campañas navideñas de máxima persuasión, en un gran número de hogares se ha optado finalmente por cambiar la caja tonta y entrar de una vez por todas en el mundo de la alta calidad de imagen, del formato 16:9, del dolby surround…
Y ahora que ya tendremos TDT, ¿qué?
El tren de la tecnología no para, así que podemos ir asumiendo que nuestros televisores no van a tener una vida demasiado larga…
El 3D se está haciendo cada vez más presente en nuestras vidas. Ya no son películas documentales ni salas concretas las que ofrecen esta tecnología, sino que podemos disfrutarla en los principales cines y con grandes éxitos de taquilla como Up!, Avatar o la Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton, y se ha convertido de hecho en una de las grandes esperanzas de la industria cinematográfica.
Y los anunciantes nacionales no se han quedado atrás. Paradores ha sido la primera marca española en estrenar spot en cines en 3D: exquisitos platos que flotan, lluvia de pétalos en una apetecible cama… la tridimensionalidad ayuda a reforzar el atractivo y la modernidad de la marca.
Pero más allá del cine, el medio históricamente natural de esta tecnología, hay muchos otros canales donde se está ya explotando y donde se puede potenciar.
DyC se estrenó en diciembre en Sevilla, colocando cinco lonas gigantes con efectos en 3D, simulando una de sus botellas de whisky encerrada en una caja con el claim “Libera al 8” en referencia al periodo de maduración de la bebida en barricas.
En Bélgica, también la prensa ha querido tomar la delantera en esta cuestión. El diario nacional La dèrniere heure publicó a principios de mes una de sus ediciones íntegramente en 3D, a modo experimental, con fotos, anuncios e incluso el propio logotipo del periódico en tercera dimensión. Para ello se requería el uso de unas gafas estereoscópicas que se entregaban al lector gratuitamente con el diario.
Cine, exterior, prensa… ¿y para cuándo la TV?
A finales de 2009, la televisión catalana, TV3 (pionera en la emisión en 16:9) nos sorprendía con el anuncio de sus intenciones de introducirse en 2010 en la tecnología 3D, en línea con su constante apuesta por la TV de calidad y la tecnología televisiva. Sus primeros pasitos serán con la obra de teatro “Llits” y será necesario el uso de gafas anaglíficas (las rojas y azules de toda la vida) para apreciar los efectos.
Pero esto es sólo el principio. En una sociedad de consumo y acomodada como la nuestra, el uso de gafas para disfrutar de la TV no tiene futuro (demasiado esfuerzo).
Se comenta que en el mes de abril, C+ grabará en exclusiva un concierto de Bunbury que será su primera oferta 3D a través de su plataforma Digital +. En este caso no se necesitarán gafas especiales, pero sí el uso de un descodificador (iPlus), además de contar con un televisor adaptado para ello.
Así que, si la nueva 3D tiene tanto que ofrecer como promete, deberemos adaptar nuestros hogares tecnológicamente antes de lo que pensamos… así que… quizás, quien sabe, durante las próximas campañas navideñas seremos ametrallados por persuasivos anuncios que nos harán mirar a nuestro pequeño (gran) televisor con un cierta tristeza, culpabilidad y un punto de insatisfacción cada vez mayor.
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Etiquetas: 3D, apagón analógico, tdt, tridimensionalidad


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